El año 2000, Claudia Catalán llegó para atender los requerimientos de las empresas como Ejecutiva del área. En esa época, el departamento funcionaba con dos ejecutivas y en un contexto donde la tecnología era aún incipiente. Poco a poco, este escenario fue desarrollándose y creciendo, al mismo tiempo que las capacidades de nuestra entrevistada, que en el 2003 llegó a ser Jefa del Departamento de Ejecutivas de Empresa.

Sin embargo, su trayectoria no ha sido lineal, porque en paralelo, se especializó en el área de microempresas y en las Corporaciones Municipales, atendiéndolas directamente.

Fue así como en marzo de este año, su esfuerzo y la buena evaluación entre los clientes, le valió el ascenso al cargo de Jefa Administrativa y Coordinadora Académica, donde además de la atención a las empresas y los trámites para que cada una de ellas capacite de la mejor forma a su personal, está a cargo del Informativo Mensual de Cursos y las alianzas con otras instituciones, para descuentos y ofertas especiales para los socios, y auspicios para eventos de la institución.

“Mi trabajo consiste además en valorizar los programas de capacitación para cada empresa, que emanan de nuestro servicio de detección de necesidades. Busco la mejor alternativa, en el organismo ejecutor que más les conviene y según sea el caso, en cursos abiertos o cerrados”, explica.

Claudia es quien mejor puede resumir el esfuerzo continuo de nuestra institución por atender a las empresas de la mejor forma posible. “El valor agregado que le damos a las empresas es la calidad de nuestra gente. Formamos un equipo capaz de solucionar los problemas de cada socio, estamos todos capacitados para ello”.

Tiene además palabras de reconocimiento para la institución, “estoy muy agradecida de la confianza que me han dado, de los beneficios y las últimas atribuciones, a las que espero responder con todo mi potencial para continuar desarrollándome”, subraya.

Precisamente, para devolver la mano que le ha dado CORCIN en términos profesionales, es que hoy ha vuelto a la universidad. Un par de años en Ingeniería Química, le dejaron una tarea pendiente, que hoy quiere concluir en su área. Por eso, se encuentra cursando el segundo semestre de la carrera de Comunicación y Relaciones Públicas en AIEP. “Mi objetivo es mejorar lo que estoy haciendo actualmente en la institución, quiero perfeccionarme y ser profesional en lo que hago. Por ello, mi desafío es continuar para obtener la Licenciatura en Comunicación Social y Relaciones Públicas en la Universidad Andrés Bello”, señala.

Sin duda, Claudia es un ejemplo de “querer es poder”, ya que su ascenso en CORCIN y sus deseos de perfeccionarse académicamente, no han descuidado su tesoro más importante: su familia. Sus hijos Claudia (18), María José (16), José Antonio (10), Laura (9) y su marido, José, deben estar muy orgullosos de ella.